domingo, 10 de agosto de 2014

No es lo mismo


Olvidé cómo es la vida cuando se ama,
recordando que al amar también se muere.
Porque no es lo mismo amar que amarte.
Porque al amarte mi vida vuelve.

martes, 15 de enero de 2013

Soneto profano


Te he buscado en mi descontento,
en esa ruta que asesina;
donde el recuerdo es el infierno
que apresa el alma del humano.

Busqué también en la alborada
nuestra historia clandestina,
y al término de la jornada
hallé este soneto profano.

Hoy camino hacia la memoria
de un poeta sin vocación,
sin su perdón y sin pecado.

Ya no te hablaré del amor,
es más, quisiera olvidarte ahora,
pero aún estoy enamorado.

martes, 15 de noviembre de 2011

¡Gloria a Loja!


Es Castellana, pujante y valerosa;
es República de linaje gloriosa
-fortificada entre flores y azucenas-
y el alcázar de músicos y poetas.

Loja se purifica en dos afluentes
cual venas irradiando todo el cielo;
exalto sus mil glorias de fervientes
y elegantes cual adornos cimientos.

Con lucidez de su frente engalanada
cual Mercadillo de su Europa diría
junto a Bolívar con su espada envainada,
¡Gloria a Loja!, con devoción y eufonía.

Su estirpe por historia es respetuosa,
el coraje a sus hijos engalana,
y el honor en sus frentes ya reposa
con un culto infinito a aquella hazaña.

Los sauces altivos y alborozados
se animan al bullicio en la rivera
rindiendo junto al viento ya agitado
un tributo irrevocable a esta tierra.

Sus hijos, cultamente emocionados,
celebran su libre pleitesía,
porque el zarpazo cruel de los villanos
nunca podrán hacer de ella cautiva.

¡Gloria a Loja, gallarda y atractiva!
¡Gloria a Loja, patrona soberana!
¡Desde el Santuario la protege eterna Dama
y le riega bendiciones como agua viva!

domingo, 23 de octubre de 2011

Octubre triste


Divaga sempiterno y silencioso
en agnición de un mortal taciturno
al momento que eclipsa su agonía.
 
El brillo desgastado de las tardes
proclama la apagada algarabía
en compañía de gregarias sombras.
 
De pronto, el último lirio fenece,
y en espirales cual suspiro inerte,
desaparece entre el viento y la nada.
 
Es octubre, un paisaje desolado.
Es octubre, Quijote sin locura.
Es octubre, poesía olvidada.

sábado, 15 de octubre de 2011

Trágica ilusión


Al embarcarme en este poema lúgubre
cual amigo me acompaña la nostalgia,
sin objetar los que abandona y encubre
la inesperada sentencia de mi adiós. 

Veo que padece en solitaria muerte
con su mirada sumida en la tristeza,
intentando entre las ánimas ser fuerte,
pues aún en sombras demuestra su valor.

De pronto exime su rabia contenida,
hacia la afrenta ponsoñoza del hombre,
donde cicatriza en brasas sus heridas,
y aún en brasas apacigua su dolor.

En portentosa huida se libera al viento,
mientras una fosa irrumpe tal escena;
en ella se depositan los fragmentos
del postrimero suspiro del poeta. 

Las sombras se marchan, el silencio absorbe
el imponente y pudibundo epitafio,
donde se ha pintado en puridad su nombre
con los tétricos colores del pintor. 

No pretendo declinarme ante su tumba
ni ambiciono vestimentas de azabache,
porque un suspiro ineluctable me aguarda
al nacimiento de una nueva ilusión.

viernes, 24 de junio de 2011

Desde el otro lado del muro


De entre todas las vidas que existen
me quedo tan sólo con una,
y si acaso es poco lo que exige
renuncio a su placer y fortuna.

Un pedazo de poco es lo que me queda,
si acaso me favorece la 'suerte',
la que me despoja de las aguas mansas
para lanzarme a donde nace la muerte.

No veo ni miro su mirada implacable,
ausculto tan sólo en las grietas de mis años
la caricia incólume de sus desengaños,
mientras se despide su luz inacabable.

Los años han caído a merced del tiempo,
el olvido pasea por la memoria,
tan sólo es nada y, aunque quede muy poco,
es mucho lo que me toca y lo acepto.

Irrumpe sobre este proscrito y lo allana.
Sin embargo, este poema es noble y puro,
y no se entrega a la inspiración profana
aunque el poeta haya atravesado el muro.

domingo, 19 de junio de 2011

Manifiesto de un amor


Quiero declamar en mi nueva despedida
profusos versos con suspiros de lancero,
cual romántico de mirada enmohecida,
pero no lo haré, pues aquí escribir prefiero.


No intento siquiera emitir en silencio
la historia escondida en mares sin calma,

me entrego tan sólo en suspiros al viento,
aunque en esos suspiros se vaya mi alma.


Te custodian mis ojos desde el sur postergado,
donde el luto es un lujo de dolor innegable.
Entenderán los que creen saber que han amado
la razón de los versos que escribimos con sangre.


Fenezco y no digo lo que decirte quiero;
si no logro decirlo es porque llegó la hora
de recorrer el camino, aquel sin regreso,
para estar junto a ti, de una vez y por todas.


sábado, 4 de junio de 2011

No me encuentro


Busco en las letras mi descendencia
y entre ellas sueño con encontrarme
aún joven, aún anciano, aún poeta,
sin el desenlace de la carne.
 
Y sigo buscando y no me encuentro,
porque aún no soy lo que yo quisiera:
un rebelde de la buena vida
y un amante de la vida buena.
 
Me detengo en este verso y entro,
a través del cauce de mi pluma,
hacia el grito oculto en el silencio.
 
Y no ostento, no veo ni encuentro,
al joven, al anciano, al poeta;
lo escribo, lo firmo y lo sentencio.
 

martes, 31 de mayo de 2011

La ausencia de tus besos

 
Transcribo tu presencia en los versos de un poema
que oculta la pena del poeta moribundo.
El dolor de quererte es el fuego que me quema,
sin embargo, te quiero y aquí lo grito al mundo.
 
Ya no tengo lenguajes para escribir mis versos,
sólo me queda el oficio aquel de suspirar,
y es que siempre concibo el bálsamo de tus besos
cada vez que suspiro después de agonizar.
 
El silencio se extingue como todos los días,
como acontece siempre en cada paso al andar.
Porque eres de todas la más bella poesía
no morirá mi espera aunque muera de esperar.
 
Recuerdo que escribiste, mustiamente recuerdo,
el poema que relata los besos que te di,
los que no olvidaré, los que me tienen muriendo
por encontrarme viviendo en esta vida sin ti.

sábado, 8 de enero de 2011

No temas quererme


En torno a una noche rimada de estrellas
escribo un poema en deliquio funesto
sin caer cautivo en las noches aquellas
que venció Romeo por ser un Montesco.

Recorres mis sueños en ascua imperfecta
buscando impugnar mi deseo indulgente,
mas soy un mortal con alma de poeta
y eso no comprendes ni entiende la gente.

Intentas en vano apresar mis suspiros
en tu raudo temor, ahogando un secreto;
no temas amar enfrentando el peligro
que mató a Julieta por ser Capuleto.

Aunque huyas, amor, lapidando suspiros,
no ocultes lo nuestro por miedo a la muerte.
Si amarte es un crimen, acepto el castigo,
pues prefiero morir que vivir sin verte.

viernes, 7 de mayo de 2010

Dulce poesía


A la fulgente y bella poesía,
dulce y sempiterna cautivadora,
quiero, nuevamente, llamarla ¡mía!
como el hombre a la mujer que adora.
 
¿Cómo no revelar en un poema
la incólume verdad de su hermosura,
si en la larga agonía de una pena
sus brazos me ofrecen su ternura?
 
Pues así, como se aman los amantes,
acudimos al lecho de las sombras
para envolvernos en silencio, a solas,
y enamorarnos mucho más que antes.
 
Desde este noble verso le dibujo
un suspiro inspirado en su belleza,
en su regazo se encuentra el refugio
y la mansión de todo poeta.
 
Le entrego la caricia de mis manos
entre el verso vivaz y moribundo
que acompañan al joven y al anciano
hasta el último rincón del mundo.

viernes, 29 de enero de 2010

Resiste, Haití

En memoria de todos los haitianos
víctimas del terremoto
12 - 01 - 2010


 Vulnerable te despiertas nuevamente
ante los gritos de tu suelo iracundo
que te entrega sin piedad a la muerte
en tu frágil realidad de infortunio.

Apareces cual víctima involuntaria
que se entrega a la justicia del hambriento.
Desde la cárcel de arrebatos naturales
imploras una oración para tus muertos.

El mundo condolido en tu desgracia
asiste a las exequias de tu pueblo
y le ofrece, sollozante, una plegaria,
al Señor que te mira desde el cielo.


Como ave de travesías solitarias,
estragada, alzas tu vuelo en la tristeza,
buscando la verdadera democracia
y la ruta hacia el final de la miseria.

Con tus alas destrozadas y apacibles
has quedado promulgando resistencia
ante los buitres que esperan impasibles
a devorarte sin bondad ni clemencia.

Dios te libre del hábil oportunista
que empuñando su nombre se manifiesta
llevando en sus bolsillos tan sólo lástima,
porque lástima al fin y al cabo no cuesta.


¿De qué lenguaje auténtico se precisa
-cuando sabemos el destino que guardas-
para que el universo entero te asista
y te dé una mano sin darte las espaldas?

¿A caso no es un deber ineludible
el que tienen los pueblos para contigo,
el penetrar en tus lóbregas entrañas
y aplacar el sufrimiento de tus hijos?

¿A caso no es un deber ineludible
rescatarte del atraso y la miseria,
y desarraigar de tu dieta inhumana
esas degradante hogaza de tierra?


¡Haití! Levanta aguerrida tu voz al mundo,
que tu realidad cubra toda América.
Camina al encuenttro de la dignidad,
que tu sueño ya no sea una quimera.

¡Haití! Patria de suelo indeleble y frágil,
no entregues tu voluntad de levantarte,
y camina hacia el encuentro de la gloria
aferrándote al honor como estandarte.

Recuperarás la identidad destruida
por la élite genocida de tu pasado,
porque surgirás de entre escombros y ruinas
para vestirte nuevamente de Estado.


No te oculto mi pesar y mi llanto
por haberte sentenciado en el olvido,
y es que mis versos te piden el descanso
del perdón y me permitas ser tu amigo.

Quizá no sea el Poeta y sus poemas
la disolución de todos tus problemas;
sin embargo, en este verso va una espiga:
¡Que Dios te bendiga, Patria amiga!

domingo, 17 de enero de 2010

Cuando nacen versos



En paisajes dorados y en los parajes tristes;
en recuerdos guardados y en lo que ya no existe;
desde rumbos inciertos y también conocidos
se escribirá con acierto el sentimiento vivido.

El suspiro que advierte el indicio de un poema
dibuja con sus versos el alma de un poeta
sobre pliegos poblados de nacarados desiertos,
donde siempre comienza la libertad del preso.

Desaforados pinceles custodiarán al verso,
el que ha de escribirse con verbos profesos
en la dócil morada del tranquilo silencio
donde nace un suspiro con el último aliento.

Viajará sigilosa a través de los vientos
la inspiración que el poeta escribió en su tiempo
y al entrar en la historia empedernida de sueños
buscará a su dueño aunque éste haya muerto.