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ACERCA DE

Bienvenidos a Suspiros del Alma.

Mi nombre es Jorge Naranjo, nací en la tierra más bella de la tierra, sí señor, en la castellana y atractiva ciudad de Loja, conocida también como la Capital Cultural y Musical del Ecuador.

Debo decir que mi afición por la literatura surgió cuando empecé mis estudios universitarios, demasiado temprano o bastante tarde, quién sabe, el punto es que crecía a medida que leía novelas las cuales hasta entonces -por comodidad o pereza- conocía sólo el título y el autor. Fue así cómo las bibliotecas fueron sustituyendo los partidos de fútbol, los video juegos, las tardes con los amigos -y amigas-, entre otras tantas prestezas propias del universitario -error voluntario, quise escribir solitario- común.

Cuando cursaba el segundo ciclo empecé a escribir una novela -si es que se le puede llamar así- titulada “Hombre: poder y guerra”, misma que fue interrumpida dos ciclos más tarde cuando encontré -una vez más- un librito desnudo, casi abandonado y muy maltratado. Se trataba de poesía, género literario al que relegaba deliberadamente. Lo empecé a leer sin subterfugios. Ese librito marcó el inicio de mi gusto por la poesía, pues su belleza natural y universal me conquistó irremediablemente. Días más tarde ya no sólo leía poemas, sino también escribía poemas -si es que se los puede llamar así-. Estoy más que convencido de que ella me gusta, y sé que yo también le gusto, por eso no se ha ido.

Me he convertido, gradualmente, en un escritor diletante, en un seudo poeta, aunque me gusta más el término ‘poeta muerto’ -con eso de que una vez muertos todos somos buenos-.

A mis soledades siguen arribando versos, frases y alboradas que prorrumpen en un momento de arrebatada inspiración, escoltadas todas ellas siempre de un suspiro, que más allá de ser una “aspiración fuerte y prolongada seguida de una espiración, acompañada a veces de un gemido y que suele denotar pena, ansia o deseo”, es una manifestación, y más que manifestación un manifiesto, una comunión. De ahí la denominación Suspiros del Alma. ¿Y por qué del alma? Porque se escribe desde el alma o no se escribe -o lo que es lo mismo: se suspira desde el alma o no se suspira-. Porque en cada nuevo suspiro encuentro la terapia ideal que me vivifica. Porque cada nuevo suspiro me aliviana y me libera desde las vivencias propias y ajenas, hasta los eventos que son o que pudieron ser: vida.

No pretendo persuadir con mis poemas ni procuro que les guste a todo el mundo, tan solo busco encontrarme a mí mismo, o como dijo el gran Saramago, “Como cualquier otro lector, o escritor, me busco a mí mismo. Busco encontrarme en páginas, en ideas, en reflexiones, reconocer que somos algo más que esto que se presenta como ‘realidad’, ése sigue siendo el mayor deslumbramiento”. ¡Y vaya qué deslumbramiento el encontrarme en un suspiro!

Como un desocupado lector sigo leyendo, y como un porfiado escritor sigo intentando. Mientras tanto comparto y publico mis pequeñas creaciones porque considero que no tiene sentido hacerse quedar lo que no es de uno. Porque los poemas aunque tengan autor no tienen dueño. Porque el escritor plasma en letras incluso experiencias ajenas. Porque no he conocido autor que oculte sus obras. Porque no he conocido padre que se avergüence de sus hijos. Y porque cada poema publicado en esta página es el resultado de extensas jornadas de búsqueda del poeta que quisiera ser. ¡Sigo buscando!

Actualmente presto mis servicios profesionales como Ingeniero en Sistemas en Ruxtor Corporation y en el Municipio de Loja.

Me puedes encontrar también en www.ciudadsostenible.com

¡Gracias por vuestra visita!